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La Coctelera

Anoche me tropecé, en casa de una amiga con uno de los libros de José Ovejero.

No es cualquier libro, es uno por el cual ella llegó hasta mí un día lejano. Increíble, un simple nombre de autor, un título de obra y me la trajo de vuelta, así en un instante solo. Así somos.

China para Hipocondríacos, solo quiero llegar a casa para sentarme a leerlo, como para agradecer a Ovejero, como para recordarla absurdamente. Otra vez.

Si supiera José, que ella me encontró por buscar este libro que ahora me acompaña, ¿Qué pensaría?. ¿Y ella, si supiera que estoy leyendo su búsqueda?. El obsequio aquél para su hermano.

Leer y recordar.

Gracias José.

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