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La Coctelera

Ya el solo hecho de despertar en lunes es todo un malestar.

Que no es igual en martes o en miércoles, los acomodados jueves, los melancólicos viernes... ni hablar de los maravillosos domingos (suspiro)...

¿O será que los lunes pienso más negativamente sobre la vida que el resto de los días?.

No lo sé, tal vez sean los años que no son tantos pero que llevan su peso. Hay quien dice que soy un viejo prematuro, pero es que los lunes son tan irremediablemente agobiantes, no se puede andar con tanto mal humor por la vida -reflexiono-, el primer día de la semana, de todas las semanas.

Quizá fue que, mientras venía en mi auto, recordé que debo este mes del estacionamiento y que sencillamente no tengo dinero (y por el camino de mis cuentas personales me fui mentalmente... como agravante), o quizá que descubrí que la tarjeta de acceso a la oficina estaba en casa y yo entrando a la torre (#"%&!) sin posibilidad alguna de regresara buscarla... ó peor aún, que el pendrive (con cierta información importante que necesitaba hoy) junto con la pequeña y amarillenta llave, de las gavetas de mi oficina se encontraban también descansando sobre los discos de mi habitación, sin apuros cotidianos, sin deudas con nadie...

Será todo esto la causa de mi mal humor o, ¿solo despertar en lunes?.

Bueno, ahí voy. A ver cómo termina.

1 comentario

  1. carlos

    Querido Beto,

    Esa vaina te pasa en viernes y es igual de jodido.

    O no.

    Los lunes tienen su sabor especial.
    Tienen su aquel.

    Un día para olvidar.

    Es interesante, como en el medio-oriente, incluyendo a Palestinos y Judios, tu mejor día (el domingo) es tu lunes.

    Piensa en eso.

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