(...)
- ¿Qué encrucijada no? -le dije-
- Guao, sí - respondió ella-. Yo la verdad es que creo que debes hacer lo que más te conviene, aunque ya sabes, estoy padeciendo de ese "egoísmo" que me hace tener sentimientos encontrados.
- Si lo sé, yo también los tengo y creo que de allí proviene mi ansiedad. Yo la verdad es que no quería que estuvieras en la posición de negociar, como si estuvieras en el medio de dos aguas.
- ¿Y entonces qué vas a hacer? -pregunto ella-
- Bueno, dile que me haga una oferta, para poder evaluar mejor. Tal vez me apresuré esta mañana, vamos a ver qué pasa.
- Sí, sí. Espera porque yo sé que él está evaluando mejoras para ti. No llames a los otros todavía...
Al salir del restaurant, luego de aquel almuerzo tan corto (en realidad casi dos horas conversando) solo pensaba en esta encrucijada, en estos momentos en los que la vida, te obliga decidir por dónde continuar.
(...)

¿la encrucijada?... eso es una cafetería que está rumbo a Valencia!!! ¿no?
Be rational, chamo, be rational.
La pasta primero, dicen en italia.